Uso del blockchain en criptomonedas 

Blockchain es una base de datos distribuida que almacena información en forma de bloques encadenados. Cada bloque contiene un conjunto de registros y un identificador criptográfico llamado hash. El hash suele tener 256 bits. Si se cambia un dato dentro de un bloque, se modifica su hash y también se afectan todos los bloques siguientes.

La información no se guarda en un solo servidor. Se distribuye entre muchos nodos de la red. Cada nodo mantiene una copia de la base de datos y la actualiza de forma sincronizada con el resto. En redes como Bitcoin hay miles de nodos activos en distintos países.

El tiempo medio para crear un bloque en la red Bitcoin es de aproximadamente 10 minutos. El tamaño de un bloque está limitado a cerca de 1 megabyte de datos. Estos parámetros determinan la velocidad de procesamiento de transacciones y la capacidad total de la red.

Historia del blockchain

La idea de una cadena de bloques aparece antes de las criptomonedas. En 1991, los investigadores Stuart Haber y W. Scott Stornetta propusieron un sistema para registrar documentos digitales con marcas de tiempo usando cadenas de hashes criptográficos.

En 2008 se publicó un documento técnico que describe un sistema de dinero electrónico entre pares bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto. En 2009 se lanzó la primera red que aplicó blockchain en un sistema real de pagos digitales.

Ese mismo año se creó el primer bloque de la red, conocido como bloque génesis. Desde ese momento comenzó el funcionamiento continuo de la red.

En 2015 se lanzó una nueva red llamada Ethereum. Esta red amplió el uso del blockchain al introducir contratos inteligentes. Los contratos inteligentes son programas que se ejecutan dentro de la red y permiten automatizar operaciones sin intermediarios.

Cómo se usa el blockchain en las criptomonedas

En las criptomonedas, el blockchain se utiliza como registro principal de todas las transacciones. Cada operación se agrupa en bloques y se valida por los participantes de la red. Una vez confirmada, la información se añade a la cadena y no se puede modificar sin rehacer todos los bloques posteriores.

En la red Bitcoin, las transacciones se validan mediante el mecanismo Proof of Work. Los mineros compiten resolviendo cálculos matemáticos. Aproximadamente cada 10 minutos se agrega un nuevo bloque. La recompensa por bloque ha cambiado con el tiempo. En 2009 era de 50 bitcoins, y en 2024 es de 3,125 bitcoins debido a los eventos de reducción programada.

En la red Ethereum, desde 2022 se utiliza Proof of Stake. En este sistema, los nuevos bloques son creados por participantes que bloquean una cantidad de fondos como garantía. Este método reduce el consumo de recursos computacionales en comparación con Proof of Work.